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Gracias

Podría haber sido el éter

la boca toda

trémula mirada

 (sin fin)

Podría haber sido acaso la niebla silenciosa

la historia inagotable

que presagia una tormenta

(las noches vienen y se van)

Podría haber sido tal vez su aroma

(que no alcancé a olfatear)



Gracias
             (chico lila)
                      me has devuelto
                                          a mí
                                               




Intento de poema de amor II

Porque no hay donde acordar
el vacío se sumerge
Porque no hay donde buscar
los volcanes se han extinguido
Porque no cerraré las puertas
pero tampoco las dejaré abiertas
Porque aún me queda el olvido
que no es otra cosa que pensar
Porque no hay anzuelos capaces
de poder morder tu boca
Porque tengo resaca de clona
y no veo ya nada
Porque tengo sueño de soñar
las mil retinas de tus pupilas
que no son más que viento
que no son más que mar
que no son más que
un puñado de canciones
que jamás, pero jamás
podremos escuchar juntos.

Del amor al desamor
hay sólo un poema
un click en el bocho
una luz más allá
Del amor al desamor
no hay más que heridas
hechas sin querer
Del amor al desamor
hay esa ternura llena de
esperanza y magia
como cuando te vi

Y ayer?
Ya no hay ayer?
Y hoy?
Ya no hay mañana


Intento poema de amor I

Oh nene, ya están prontas todas las playas al resguardo del peor sol

Nos llaman las estrellan manejando carreteras pletóricas de
nuestras mejores bandas sonoras

Oh nene, las miradas no nos confunden

Lo supe en cuando te vi

Nos llaman las melodías que todavía no escuchamos -juntos-
el beso en el fondo del mar, la salitre del cuerpo.

Tus ojos en los míos.

Oh nene, lo supe en cuando te vi

Todos esos fantasmas serán expulsados
de nuestra cama

y digo nuestra, como nuestra pobreza.

Oh nene, comienza a correr
de mi mano



Y aquí me tenés

Y aquí me tenés.

Escuchando música sureña. Olvidando el olvido. Escribiendo poco. Sabiéndome en mi poca estructura. La no clase. Fumando mucho.

(Ese humo que no pega, esa promiscuidad que no se lava)

Soñando, por qué no, contigo. Viviendo sola. Lamiendo heridas viejas. Cantando Let me roll it. Ja.

(Esa canción que no me gusta, esa vida que ya no es tuya)

Y aquí me tenés. Escribiendo poesía barata. Soñando el sueño. Buscando las palabras. Sabiéndome pensionada de viejos sueños.



(Pero amando, que también es gerundio)




incluso así

A veces creo que me estoy quedando ciega. 
Otras que veo con demasiada nitidez.

No deseo ponerme onettiana, pero no encuentro 
hoy por hoy un mejor lugar que mi cama, 
atiborrada de abrigo y con mi desnudez por debajo. 
Sencillamente y llegado el caso, 
todo lo que ocurra allá afuera ya no me interesa.

Me he pasado la vida buscando 
lugares puros y auténticos 
y sólo he encontrado lugares oscuros y ruines. 
Perdí mi reloj 
y el almanaque se ha quedado 
en algún lugar de junio del 2008.
Excepto el duende, 
todo lo sucedido luego del 2008
es anecdótico, 
relativo, 
olvidable, 
circunstancial.
El duende, sin embargo, 
tiene la belleza extraña de las flores tristes, 
lánguido como las alas, y portador de una magia de otra vida en sus pupilas.
Es inevitable pensar y sentir que al lado del duende todo sea una moda, 
una pose, algo efímero y trivial.
Hoy mi duende se ha ido a alegrar otros jardines, 
y me he guardado desnuda en esta cama, 
y, como ya dije, 
nada de lo que esté sucediendo allá afuera realmente me interesa.

Tengo la cabeza tapada
sólo llega un leve aroma a un incienso
que se consumió hace horas. 
Sobran motivos para llorar, pero por más que parezca extraño, 
las lágrimas no han venido 
desde algún lugar de junio del 2008.

Mi cerebrorrea me dice que me levante, 
que tome el cartón, el pincel, los colores y pinte 
un cuadro amoroso lleno de cándidas figuras y lo titule 
“Las razones de Dalila” 
Pero nada que no sea mi desnudez, mi olor, 
la frialdad jugando con la tibieza
alrededor de mis riñones, me interesa.

Mi logorrea también me cuenta,  me ordena,
que escriba un poema. 
Pero por alguna extraña razón no escribo nada 
verdaderamente extraordinario, 
sentido y real 
desde algún día de junio del 2008.

Por suerte existen los duendes, 
el mío llegará en breve y me traerá alguna piedrita, 
alguna hoja seca encontrada en el camino. 
Y me robará una sonrisa.

Yo pondré los obsequios al lado de mi retrato.

Tu, tu pensarás mirando a simple vista 
que hacerse un altar a uno mismo es por sobre todas las cosas 
egocéntrico y descomunal.

Yo te responderé adivinándote el gesto 
que los nichos de los pobres son verticales,
y que allí no hay flor ni voluntad que alcance.



chico lila

El chico lila no tiene ojos, sólo mirada.

El chico lila ha desaparecido de vuelta.

He escrito "El chico lila ha desaparecido de vuelta" alrededor de nueve veces.

El caso es que el chico lila aparece, y desaparece. 

Al chico lila un día le dijeron "tu eres de esos tipos que van solos por la vida", y yo le dije años después "yo soy de esas minas que van solas por la vida", y creo que le gustó.

También le dije "yo me defiendo sola" y le hizo gracia.

Una vez lo agarré a golpe de carterazos en una esquina, riñonerazos en realidad, mientras le gritaba cosas muy feas delante de todo el mundo. Era su primer desaparición. Yo estaba indignada. Pero también le causó gracia, y se reía, entonces supe que era un chico lila.

Nadie sabe lo que es un chico lila hasta que lo encuentra, hasta que desaparece, o aparece de vuelta, para desaparecer.

He pensado que el chico lila no existe en realidad.

He pensado que el chico lila es ese amigo imaginario que tenía de pequeña, y que sólo vuela a mi bandeja de entrada cuando más lo necesito, aun sin que yo misma lo sepa.

He pensado que el chico lila ha sido el culpable de ese globo intempestuoso que apareció misteriosamente en mi cumpleaños volando de la nada.

He pensado que el chico lila jamás me ha pedido algo, le gusto como soy, viva o muerta, y eso en este mundo es un fenómeno muy extraño.

He pensado que cada vez que me tomo un tren, también pasa el suyo, pero siempre, siempre, va para el otro lado.

He pensado que tal vez algún día nos miraremos las arrugas, las jorobas y las cicatrices, y diremos "no has cambiado nada" 

Pero claro, son solo conjeturas.