el viento

El viento insistía en ser torbellino.
Raudales de masa redonda.
Nunca volveré a escribir un verso como aquél...

Si quieres saber algo, estoy un poco cansada.
fumo demasiado, he olvidado todos mis trucos

Si quieres saber algo de mi podríamos caminar un día.
Tomar un helado. Jugar al ring raje.
Ver que encontramos, por ahí.

Pero el viento insistía en ser torbellino,
y a mi se me iban agotando las canciones.

Si quieres saber algo de mi, podríamos caminar, ya sabes, algún día.
Tomar un helado.
Jugar al ring raje, ver que encontramos, por ahí.

Y a mi se me van agotando las canciones.
No huelo a nada.
Sabor de mar.

Las noches yacen incendiadas ¿Dónde estás?
No huelo a nada. ¿entendés?
Sabor de mar.